Por tanto, incluir apio como una de muchas verduras puede ser saludable, pero decir que “desintoxica” o “lava” los riñones es incorrecto.
¿Y qué ocurre con el hígado?
El hígado ya posee mecanismos naturales para procesar numerosas sustancias que entran en el organismo.
El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de Estados Unidos (NCCIH) señala que no existe investigación convincente que demuestre que las dietas detox eliminen toxinas del cuerpo.
MD Anderson explica igualmente que el hígado, los riñones, los pulmones y otros sistemas corporales realizan naturalmente las funciones relacionadas con la eliminación de residuos. Una dieta equilibrada ayuda a mantener esos sistemas saludables, pero ningún alimento actúa como una limpieza instantánea.
Por eso un jugo de apio no puede compensar años de consumo excesivo de alcohol, obesidad, diabetes o una enfermedad hepática.