El Lodo Rojo Reveló Quién Quería Arrebatarles El Rancho-lbsuong

La cantidad cargada al salir coincidía con la factura.

Pero cuando llegó al rancho, las pacas que descargó ya estaban acomodadas de manera distinta a como recordaba haberlas cargado.

En ese momento no le dio importancia.

Ahora sí.

—¿Se detuvo en algún lugar? —pregunté.

El hombre dudó.

—En el camino me hicieron señas.

Mateo se inclinó hacia adelante.

—¿Quién?

—Bruno.

Santiago dejó de comer.

El hombre explicó que Bruno estaba junto a otra camioneta y dijo que necesitaba revisar una paca que supuestamente venía mal amarrada.

El chofer bajó.

Hablaron unos minutos.

Nada más.

Eso era lo que él creía.

—¿Y después?

—Seguí hasta aquí.

—¿Bruno tocó la carga?

—Sí.

La cocina pareció hacerse más pequeña.

No porque aquella explicación resolviera todo.

Porque por primera vez una persona ajena a nosotros colocaba a Bruno directamente junto al alimento antes de que llegara al rancho.

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