El Lodo Rojo Reveló Quién Quería Arrebatarles El Rancho-lbsuong

—Vas a congelarte —le dije.

—Tú dijiste que habías vivido cosas peores que la nieve.

—Yo. Tú no eres noruego.

Sonrió.

Fue una sonrisa pequeña, casi oxidada.

Me ofreció café de un termo.

—¿Por qué te quedaste en México después de que murió Emil?

Era una pregunta que mucha gente me había hecho.

Casi todos esperaban una respuesta sentimental.

No la tenía.

—Porque irme habría significado aceptar que mi vida aquí solamente existía por él.

Mateo bajó la vista hacia el café.

—Entiendo eso.

—¿Sí?

—Durante años pensé que mantener el rancho exactamente como Laura lo dejó era una forma de seguir siendo su esposo.

Miró hacia la casa.

—Tal vez solamente era una forma de no aceptar que tenía que convertirme en otra cosa.

No lo abracé.

No hacía falta.

Nos quedamos allí hasta que Santiago apareció en la puerta con una chamarra encima de la pijama.

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