Lo abracé.
Y un segundo después lo aparté.
—Te enterré.
Las lágrimas aparecieron en sus ojos.
—Lo sé.
—Mamá murió creyendo que estabas muerto.
—Lo sé.
—¿Sabes lo que me hiciste?
—Sí.
—No. No lo sabes.
Victor bajó la cabeza.
—Probablemente no.
Respiré profundamente.
—¿Por qué apareciste aquella noche?
—Porque iba a terminarlo.
—¿Cómo?
—Bell y yo habíamos conseguido suficiente información para obligar a Eleanor a reunirse con Richard. Queríamos grabarlos juntos.
—Y apareció Ethan.
Victor cerró los ojos.
—Nunca debió estar allí.
—Pero estaba.
—Sí.
—¿Y cuando Richard le disparó?
—Quise matarlo.
Aquellas palabras me sorprendieron.
—Pero no lo hiciste.
—Porque habría destruido todo y quizá también habría condenado a Ethan.
—Entonces elegiste las pruebas.
—Elegí llamar a la ambulancia, recuperar el teléfono de Ethan antes de que Price lo encontrara y asegurarme de que Elena pudiera escapar.
Así había recuperado Ethan su móvil.