Historias clínicas.
Donaciones.
El problema comenzó con 14 pacientes operados por Álvaro durante los últimos 4 años. Todos eran personas de gran patrimonio. Todos habían recibido diagnósticos neurológicos complejos. Y 9 de ellos habían hecho donaciones extraordinarias a la Fundación Valdés pocas semanas después de sus intervenciones.
Eso podía ser una coincidencia.
Hasta que 3 especialistas independientes revisaron las pruebas previas.
En varios casos, la necesidad de cirugía era, como mínimo, muy discutible.
En otros, las imágenes no parecían justificar una intervención tan agresiva.
Elena leyó el informe 2 veces.
—¿Estás diciendo que operaba a personas que quizá no necesitaban ser operadas?
—Estoy diciendo que hay indicios suficientes para que lo investiguen médicos y fiscales —respondió Adrián—. Nada más. No vamos a convertir sospechas en hechos porque eso sería hacer exactamente lo que tu familia hacía contigo: decidir la verdad antes de escucharla.