PARTE 3
—Diez por ciento —tradujo Rebeca después de escuchar la respuesta de Mori—. Noventa y ocho mil pesos para Sergio, disfrazados como honorarios de consultoría.
Sergio golpeó la mesa con la palma.
—¡Eso es mentira!
Takeda giró hacia él y dijo algo que ya no sonó amable.
Rebeca lo tradujo:
—Dice que deje de fingir. Que el acuerdo se habló en dos videollamadas y que Mori acaba de confirmarlo.
El silencio cayó sobre la mesa.
Sergio miró a Valeria, quizá esperando una duda, una grieta, cualquier oportunidad para defenderse.
No la encontró.
—Desde este momento ya no trabajas conmigo —dijo ella—. Tus accesos se cancelan hoy. Toda la correspondencia va a revisión legal.
—No puedes demostrar nada.
—No necesito demostrarlo para no firmar.
Takeda se puso de pie y se inclinó profundamente ante Valeria. Explicó que informaría a sus superiores, que lo ocurrido era vergonzoso y que comprendía si Casa Fresca cancelaba cualquier negociación con ellos.