Y de pronto descubría que tenía una hija adolescente.
—¿Dónde está?
—En Guadalajara.
—¿Desde cuándo sabes de ella?
Daniel tragó saliva.
—Desde hace cuatro meses.
Me levanté de golpe.
—¿Y también me ocultaste eso?
—Déjame terminar.
—¡No! ¡Primero el cáncer, ahora una hija! ¿Qué más me estás escondiendo?
Daniel comenzó a temblar.
Ramírez se acercó para ayudarlo a sentarse mejor.
Yo estaba furiosa.
Pero cuando vi a mi esposo tan débil, mi rabia se mezcló con un miedo que apenas podía soportar.
Daniel respiró profundamente.
—Antes de conocerte tuve una relación con una mujer llamada Patricia. Terminamos cuando ella se mudó a Estados Unidos. Nunca me dijo que estaba embarazada.
—¿Y cómo apareció Valentina?
—Su madre falleció hace seis meses. Entre sus documentos encontró mi nombre y una carta donde explicaba quién era su padre.