Una persona de 70 años que ha perdido progresivamente fuerza y pasa gran parte del día sentada podría beneficiarse mucho de mejorar alimentación y actividad física.
Pero una persona que comienza repentinamente a sentirse agotada necesita considerar otras causas.
Señales que no deberían ignorarse
Conviene solicitar evaluación médica cuando la fatiga es nueva, intensa, dura varias semanas o no mejora con descanso, alimentación adecuada y sueño suficiente.
Batidos de proteína
También merece atención la pérdida progresiva de fuerza, las caídas frecuentes, la dificultad creciente para caminar o levantarse de una silla y una pérdida de peso no intencionada.
MedlinePlus recomienda evaluar la fatiga persistente cuando no mejora con descanso, buena nutrición y reducción del estrés.
La debilidad repentina de un brazo o una pierna, especialmente si afecta un solo lado del cuerpo y se acompaña de alteraciones del habla, la cara o el equilibrio, requiere atención médica inmediata.