La hija de la empleada miró el retrato del hijo desaparecido y reveló un secreto imposible tras diez años

—Papá…

Alejandro abrió los brazos.

No corrió hacia él.

No quiso asustarlo.

Esperó.

Un segundo.

Dos.

Entonces Emiliano cruzó la habitación y se lanzó contra su pecho.

Alejandro lo abrazó.

No era una fotografía.

No era un recuerdo.

No era 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *