La Hoja Sellada Reveló Por Qué Los Cuervos Volverían Por Elena-lbsuong

El violín seguía bajo la cama.

Tomás lo sacó, limpió el polvo de la caja y lo dejó otra vez junto a la chimenea.

Elena recogió el cuaderno de flores prensadas.

Entre sus páginas quedaba el espacio vacío donde había estado la hoja sellada.

Durante mucho tiempo no puso nada allí.

Tomás nunca volvió a preguntarle cuánto pensaba quedarse.

Ella tampoco volvió a preguntarle qué esperaba de ella.

La respuesta ya estaba en las pequeñas cosas.

Elena aprendió a llevar las cuentas del huerto, comenzó a leer los libros que antes sólo hojeaba y recuperó dos vestidos que había dejado en su bolsa como si toda su vida pudiera reducirse a ellos.

Tomás reparó la cerca sin pedirle ayuda.

Ella salió de todos modos con un martillo.

—Ese poste está torcido —dijo.

—Está derecho.

—Está torcido.

—Entonces arréglalo tú.

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