La Piedra Que Explicaba Por Qué El Canal De Altagracia Seguía Llevando Agua-lbsuong

Había entregado el reloj de Refugio.

Y durante un tiempo creyó que quizá había entregado también la última parte de su seguridad.

Al final, los peces no le devolvieron el reloj.

No eliminaron la sequía.

No hicieron que el pueblo olvidara sus burlas.

Pero llevaron a todos hasta una piedra que nadie había querido levantar.

Y debajo de aquella piedra estaba la explicación que había permanecido escondida durante años.

Por eso, cuando alguien volvió a preguntarle qué había aprendido de todo aquello, Altagracia no habló de suerte.

Tampoco habló de los peces.

Señaló la libreta.

Después la vara.

Y dijo:

—Que el agua siempre deja una pista.

Solo hay que mirar dónde deja de pasar.

A partir de entonces, cada vez que llegaba la temporada seca, la primera persona que revisaba el canal ya no era Wenceslao, ni Deodoro, ni siquiera el ingeniero cuando podía regresar.

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