—Mucho mejor —dijo el anciano.
Caleb miró el pasillo vacío y asintió.
Porque por primera vez en tres años, Olivia ya no necesitaba demostrar que podía soportarlo todo para conservar su lugar.
—Mucho mejor —dijo el anciano.
Caleb miró el pasillo vacío y asintió.
Porque por primera vez en tres años, Olivia ya no necesitaba demostrar que podía soportarlo todo para conservar su lugar.