Javier había dormido alguna noche sobre dos sillas mientras terminaban un presupuesto.
Lucía había confiado en él porque durante mucho tiempo tuvo razones reales para hacerlo.
Aceptar eso no la hacía ingenua.
Solo evitaba que la traición actual devorara cada recuerdo anterior.
Marta le dijo:
—Las relaciones pueden terminar mal sin haber empezado como fraude.
Lucía guardó algunas fotografías.
Tiró otras.
No necesitaba decidir una categoría única para todo el pasado.
A los dos años de la reapertura, Línea Habitable obtuvo un contrato para rehabilitar un edificio donde varias viviendas debían adaptarse para personas mayores o con movilidad reducida.
Lucía propuso incluir a usuarios reales durante el diseño.
El arquitecto principal dijo que cumplir normativa era suficiente.
Ella recordó a su madre intentando bañarse después del ictus.
—Cumplir normativa evita ciertos errores. No significa saber cómo vive una persona.