Dejó de creer que contratar a alguien era equivalente a estar allí.
También comenzó terapia conmigo.
Yo todavía recordaba el perfume de Valeria.
Todavía recordaba aquella noche en la cocina.
Todavía había momentos en los que un silencio demasiado largo me hacía pensar que Adrián volvía a esconder algo.
Él nunca me pidió que dejara de recordar.
Meses después, Marcos fue condenado por su participación en los registros falsos, las operaciones financieras y la emboscada.
Lucía testificó.
Valeria también tuvo que declarar sobre las grabaciones y su participación.
Adrián jamás visitó a Marcos.
Un año después del nacimiento de Amelia celebramos su cumpleaños en el jardín.
Sin guardaespaldas.
Sin socios.
Sin hombres hablando de negocios.
Solo familia y algunos amigos.
Vi a Adrián sentado en el césped intentando construir una torre de 3 bloques.