Ella llevaba un vestido amarillo.
Ambos sonreían frente a una pequeña iglesia.
Debajo de la fotografía encontramos un sobre amarillento.
En el exterior, con la letra de papá, decía:
«PARA MI ÁNGEL. PERDÓNAME POR HABERTE OCULTADO ESTO DURANTE TANTOS AÑOS. ÁBRELO EN TU PRIMER CUMPLEAÑOS SIN MÍ».
Sentí que se me erizaba la piel.
Mi hermana me miró.
—Mamá cumple sesenta años el próximo mes.
Asentí.
—Será su primer cumpleaños sin papá.
Lucía sostuvo el sobre con ambas manos.
—¿Qué crees que contiene?
—No lo sé.
Durante unos segundos ninguno habló.
Después mi hermana susurró:
—¿Y si papá hizo algo terrible?
Miré la fotografía.
Mi padre había sido el hombre más honesto que conocí.
Nunca lo escuché hablar mal de nadie.
Nunca permitió que nos burláramos de una persona por su apariencia o condición física.