Y siempre nos enseñó que las promesas debían cumplirse.
¿Qué secreto podía haber guardado durante treinta y cinco años?
Bajamos a la cocina.
Mamá estaba preparando café mientras escuchaba música antigua en la radio.
—¿Encontraron algo interesante? —preguntó.
Lucía colocó la caja sobre la mesa.
—Mamá, encontramos esto.
Cuando vio la fotografía, sonrió con tristeza.
—Ay, su papá… Qué guapo era.
Después observó el sobre.
Su sonrisa desapareció.
—¿De dónde sacaron eso?
—Estaba escondido en el ático.
Mamá leyó las palabras escritas por papá.
Se llevó una mano a la boca.
—Dios mío…
—¿Sabes qué significa? —pregunté.
Negó lentamente.
—No. Nunca había visto esta carta.
Lucía se sentó a su lado.
—Papá pidió que la abrieras en tu primer cumpleaños sin él.
Mamá acarició el sobre.
—Entonces tendremos que esperar.
Pero antes de guardarlo, ocurrió algo extraño.