—¿Su padre le dijo qué debía declarar?
Mariana lo miró directamente.
—Mi padre no me enseñó a tener miedo. Mi esposo hizo eso. Mi padre solamente me recordó que podía dejar de vivir así.
Bajé la cabeza porque no quería que nadie me viera llorar.
Mauricio no volvió a mirarla.
Pero la investigación de la constructora resultó aún más grande de lo que esperábamos.
Los peritos revisaron varias obras.
Encontraron diferencias entre lo facturado y lo instalado.
Materiales de menor calidad habían sido cobrados como materiales certificados.
Algunos documentos presentaban firmas de Beatriz.
Otros contenían datos de proveedores que negaron haber entregado las cantidades señaladas.
En el centro comunitario, los ingenieros ordenaron suspender inmediatamente los trabajos.
El informe técnico fue contundente: el muro no cumplía con las especificaciones aprobadas y presentaba fallas de drenaje y refuerzo que, con los años y durante una temporada intensa de lluvias, podían provocar un colapso.