Sergio sonrió.
—Esa es su versión.
Alejandro deslizó un registro de accesos.
—No. Esta es la versión de mis edificios.
La sonrisa desapareció.
Pero Sergio todavía tenía una carta.
—Si cancelas nuestros contratos, te costará una fortuna sustituirnos.
—No he dicho que vaya a cancelarlos.
Alejandro se inclinó hacia delante.
—He dicho que voy a revisarlos.
Eso pareció asustarlo más.
La auditoría tardó tres semanas.
Encontraron empleados con registros incompatibles con las jornadas reales, cuadrillas incompletas, horas que necesitaban conciliación y facturas que no coincidían con los accesos.
Y entonces llegó el segundo giro.
Orion no había conseguido todos aquellos contratos únicamente porque ofreciera precios bajos.
Alguien dentro de Medina Desarrollo había ayudado.
Eduardo Salas.
Director de compras.
Amigo de Alejandro desde la universidad.
Los auditores encontraron comunicaciones y pagos que requerían una investigación más profunda.
Sergio había recibido renovaciones incluso después de informes internos sobre agotamiento, falta de personal y accidentes menores.