Dentro había fotografías de horarios enviados por grupos de mensajería.
Decenas.
Julia había trabajado anteriormente en otros edificios del grupo.
—¿Por qué guardaste todo?
—Porque hace seis meses una compañera se cayó después de dos turnos seguidos.
—¿Qué ocurrió?
—Dijeron que se había distraído.
Julia apretó la carpeta.
—Yo sabía que llevaba trabajando desde la madrugada.
Aquella trabajadora seguía recuperándose.
Su accidente había sido tratado como un incidente aislado.
Ahora ya no parecía tan aislado.
Alejandro cerró los ojos.
Durante años se había considerado obsesionado con los detalles.
Revisaba márgenes.
Materiales.
Cronogramas.
Rentabilidad por metro cuadrado.
Pero nunca había preguntado quién fregaba el suelo después de que los ejecutivos se marchaban.
La revisión se amplió.
Los resultados pertinentes fueron remitidos a asesores laborales y autoridades competentes. Los trabajadores afectados pudieron documentar sus jornadas para que se revisaran pagos y responsabilidades.