Patricia guardó silencio.
George intentó acercarse.
—Muchacho, deberíamos hablar en privado. Hay negocios importantes entre nuestras familias.
Entonces decidí intervenir.
—Precisamente sobre esos negocios quería hablar.
Los tres Mitchell me miraron.
Sonreí ligeramente.
—Permítanme presentarme correctamente.
Me quité el chal mojado.
—Soy Eleanor Carter.
Un hombre de cabello gris, que había permanecido junto a la fuente, dejó su copa sobre una mesa.
Era Richard Collins, director de una importante firma de inversiones.
—¿Eleanor Carter? —preguntó—. ¿La fundadora de Carter Capital Holdings?
Asentí.
El silencio se volvió absoluto.
Richard se acercó.
—Señora Carter, es un honor conocerla. No sabía que asistiría.
Vanessa abrió la boca.
Pero no salió ningún sonido.
Durante treinta años había construido mi patrimonio discretamente.
Después de enviudar, comencé comprando pequeñas propiedades comerciales.
Más tarde invertí en hoteles, centros logísticos y compañías tecnológicas.