Mi suegro había fingido indignación durante la cena.
Había defendido mi honor delante de todos.
Y ahora su voz aparecía en una conversación sobre documentos que yo nunca había autorizado.
Laura detuvo la grabación.
—Mariana, esto cambia la investigación. No sabemos todavía el alcance de su participación, pero debemos preservar el archivo original.
Asentí lentamente.
Entonces recibí un mensaje de mi suegra.
«MARIANA, NECESITO VERTE SIN ERNESTO NI DIEGO. HAY ALGO QUE HE CALLADO DURANTE AÑOS».
Sentí un escalofrío.
Le pregunté de qué se trataba.
Su respuesta llegó inmediatamente.
«NO
DEJES QUE ERNESTO SE ACERQUE A LOS DOCUMENTOS DE RENATA. Y REVISA QUIÉN FIGURA COMO BENEFICIARIO EN EL SEGURO QUE DIEGO CONTRATÓ ANTES DE QUE NACIERA».
Me quedé completamente inmóvil.
Porque recordé aquel seguro.
Diego me había pedido firmar unos formularios durante el séptimo mes de embarazo.