Es liso, de un rojo brillante, tiene forma de óvalo y no se le ve ni una cremallera, ni un botón, ni una tapa. A primera vista parece un misterio. Hay quien cree que es un estuche de auriculares, un espejo de bolso, un juguete antiestrés o el soporte de un lente. Nadie suele acertar a la primera.
La respuesta: un monedero de goma
Se trata de un monedero de presión, un pequeño monedero de goma o vinilo que se abre al apretarlo. Fue un clásico de la segunda mitad del siglo XX y todavía se encuentra en mercadillos, cajones de abuelos y tiendas de objetos vintage.
Cómo funciona
Su diseño es simple y muy ingenioso. No tiene piezas mecánicas: solo una ranura estrecha que recorre el centro del cuerpo flexible y que permanece cerrada cuando el monedero está en reposo.