—Pensé que me odiabas —susurró ella.
Mateo cerró los ojos.
—Y yo pensé lo mismo de ti.
Ninguno necesitó decir quién había construido aquella mentira.
Clara pasó esa noche en casa de Nuria.
A las 03:00 seguían revisando los documentos de la carpeta azul.
Había fotografías de firmas de Mateo tomadas de contratos antiguos.
Correos entre Álvaro y un antiguo contable.
Facturas de sociedades sin empleados.
Pagos realizados pocos días antes de las declaraciones de 2 testigos que habían sido fundamentales durante el juicio.
También encontraron decenas de mensajes que Álvaro había enviado desde una cuenta utilizada supuestamente por Mateo.
En ellos se simulaba que el padre rechazaba cualquier contacto con Clara.
Después apareció la grabación.
Clara explicó que la había realizado semanas antes.
Había comenzado a sospechar cuando un banco la llamó para confirmar una garantía que ella nunca recordaba haber firmado.