Una niña abrazó a una joven descalza en Nochebuena, pero nadie imaginaba lo que ocurriría después

El pasado no vuelve.

Sin embargo, eso no significa que después de una pérdida no pueda aparecer algo nuevo.

Algo diferente.

Algo que no borra el dolor, pero ocupa espacio junto a él.

Ricardo había aprendido lo mismo después de Laura.

Elena después de su esposo.

Mariana después de su madre.

Tal vez por eso se habían entendido.

Todos habían perdido a alguien.

Todos habían pensado, en algún momento, que una parte de su vida se había cerrado para siempre.

Y todos terminaron reunidos alrededor de la misma mesa gracias a una niña que se negó a seguir caminando.

Sofía nunca entendió completamente lo que había hecho.

Para ella, la historia era mucho más sencilla.

Había visto a Mariana.

Mariana estaba triste.

Entonces la abrazó.

A veces los adultos complicamos mucho las cosas.

Pensamos si es nuestro problema.

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