—Doña Carmen, con todo respeto, yo la vi. Yo vi a la niña a las seis de la mañana barriendo la banqueta sin suéter, con chanclas. La vi bolearle los zapatos a sus invitados mientras usted le gritaba que lo hiciera más rápido. Yo le llevé un pan y usted me dijo que no le diera nada porque si no, no iba a aprender. Tengo videos en mi celular. Se los mandé a su mamá.
La maestra Lupita sacó su celular también.
—Valeria, Sofía dejó de entregar tareas hace un mes. Llegaba sin desayunar, se quedaba dormida en clase. Un día le vi las manitas y le pregunté. Me dijo que se había quemado con el agua caliente lavando trastes. Me dijo que su abuelita le había dicho que si decía algo, tú la ibas a dejar aquí para siempre. Por eso te marqué, pero tu mamá me dijo que habías cambiado de número.