Javier le ofreció cubrir la rehabilitación.
Pero puso condiciones.
Marcos debía terminar con Laura.
Abandonar Madrid.
Y no volver a contactar con ella.
—¿Por qué aceptaste?
—Porque tenía 27 años y me dijeron que, si rechazaba el acuerdo, mi padre perdería el tratamiento y nuestro piso entraría en reclamación.
Laura retrocedió.
—Podías habérmelo contado.
—Lo sé.
Aquella respuesta dolió precisamente porque no intentaba justificarse.
Marcos añadió algo más.
Durante años había trabajado como auditor técnico. Meses atrás encontró irregularidades en contratos relacionados con varias promociones de De la Vega Construcciones.
Documentos duplicados.
Facturas extrañas.
Firmas incompatibles.
Y el antiguo expediente de su padre.
Había decidido entregarlo todo.
—Desde hace 3 semanas alguien me seguía —dijo—. Ayer recibí un mensaje diciéndome que dejara de revisar el pasado.
Laura recordó el accidente.
—¿Crees que no fue casual?