—No puedo demostrarlo todavía.
Antes de que Laura pudiera responder, su teléfono vibró.
Era un mensaje de Javier.
«Tenemos que hablar. Inés me ha contado que Marcos Robles está en tu hospital».
Laura miró la pantalla.
No le sorprendió que Javier conociera al paciente.
Lo verdaderamente inquietante era otra cosa.
Ella jamás le había dicho quién estaba ingresado.
PARTE 3
Laura salió de la habitación de Marcos y llamó inmediatamente al director médico.
Pidió que cualquier información sobre aquel paciente quedara limitada al personal estrictamente necesario y solicitó que la carpeta entregada con sus pertenencias fuera custodiada hasta que Marcos pudiera decidir qué hacer con ella.
Después regresó a su casa de Pozuelo.
Javier no había llegado.
Por primera vez en 15 años, Laura entró en el despacho de su marido sin sentir que estaba invadiendo un territorio prohibido.
Javier siempre mantenía aquel cuarto cerrado.