Nadie imaginaba que no contenía un regalo.
Contenía el final de 10 años de silencio.
PARTE 2
La nueva boda parecía diseñada para ser fotografiada desde cualquier ángulo: lámparas de cristal, mesas cubiertas de flores blancas, una fuente en el jardín y más de 250 invitados. Alba recibió a Lucía con un vestido de novia cubierto de pedrería y una sonrisa demasiado satisfecha.
—Prima, espero que hoy tengas más sentido del humor.
Hugo levantó la vista.
—¿Por qué?
Alba se agachó hacia él.
—Porque tu madre y yo tenemos una historia muy divertida.
Antes de que Lucía pudiera responder, Alba le enseñó en el móvil el vídeo de los huevos.
—Mira cómo lloraba. Y solo por una broma.
Hugo no sonrió.
—Si lloraba, no era divertida para ella.
La expresión de Alba cambió apenas un segundo.
Carmen apareció enseguida, besó a su nieto y llevó a Lucía aparte.