El Hombre Sin Nada Que Podía Comprar Veinte Veces El Rancho De Mariana-lbsuong

Daniel leyó el recado junto a la mesa.

Mariana estaba amasando pan.

—Debes ir —dijo ella.

Daniel levantó la mirada.

—Puedo esperar unos días.

—Eso dijiste la vez pasada.

—Y era cierto.

Mariana se limpió harina de las manos.

—No quiero que destruyas una parte de tu vida para demostrarme que esta otra importa.

Daniel dobló el papel.

—¿Quieres que me vaya?

Mariana pensó antes de responder.

—Quiero ver si vuelves.

Aquella frase hizo más que cualquier promesa.

Daniel salió al amanecer del día siguiente.

Por primera vez desde su boda, Mariana despertó sabiendo que él no estaba en el rancho.

No le gustó cuánto notó su ausencia.

La cubeta parecía más pesada.

La cocina parecía más grande.

Canelo caminó dos veces hasta el granero antes de resignarse a dormir junto a la puerta.

Adela no comentó nada.

Al tercer día comenzó a nevar otra vez.

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