El Hombre Sin Nada Que Podía Comprar Veinte Veces El Rancho De Mariana-lbsuong

—La llevabas cuando no tenías equipaje.

—La tenía en el abrigo cuando volcó la carreta.

—Y la usaste para todo lo que construiste aquí.

—Sí.

—¿Por qué alguien con suficiente dinero para contratar a otros sigue cargando una herramienta así?

Daniel tardó en contestar.

—Porque saber pagar por una pared no significa saber si va a resistir.

Mariana miró la barrera contra el viento.

—¿Y eso también te lo enseñó el frío?

Por primera vez desde la llegada del jinete, Daniel casi sonrió.

—El frío enseña rápido.

Mariana no sonrió.

—Todavía no confío en ti.

—Lo sé.

—Y no voy a aceptar dinero para olvidar que me mentiste.

—No te lo pediría.

—Tampoco voy a convertirme en una esposa agradecida porque puedes pagar mis deudas.

Daniel sostuvo su mirada.

—No quiero eso.

—¿Entonces qué quieres?

Era casi la misma pregunta que él le había hecho semanas antes junto a la pila de leña.

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