El Lodo Rojo Reveló Quién Quería Arrebatarles El Rancho-lbsuong

—Eso no fue lo que pregunté.

—Los ranchos hablan.

—Los ranchos no leen contratos.

Mateo giró hacia mí.

Rogelio dejó de mirarme y se concentró en él.

—No necesitas esto, Mateo. Véndeme antes de que el banco te quite hasta las botas.

—No está en venta.

—Todavía.

Rogelio regresó a su camioneta.

Antes de subir, miró el establo, los potreros y finalmente la casa.

No lo hizo como visitante.

Lo hizo como alguien calculando medidas.

Cuando se fue, Mateo soltó el aire.

—Casi le pego.

—Eso quería.

—¿Y tú cómo sabes qué quería?

—Porque llevo años viendo a hombres confundirse cuando una mujer no reacciona de la forma que esperaban.

Mateo me miró.

—Eso sonó como algo que aprendiste con Emil.

El nombre de mi esposo me atravesó de una manera distinta a otras veces.

—No. Emil nunca me hizo daño.

—No quise decir…

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