Le dijo que Sergio había alimentado durante meses la idea de que su madre nunca lo consideraría suficiente.
Elena respondió algo que él jamás olvidaría.
—Si alguien consigue convencerte de traicionar a tu familia, significa que ya había una puerta abierta dentro de ti.
No hubo abrazo.
No hubo reconciliación inmediata.
Elena abandonó la sala sabiendo que todavía quería a su hijo.
Pero quererlo no significaba borrar lo que había hecho.
Jaime colaboró posteriormente con la investigación y entregó información que permitió reconstruir la operación económica de Sergio. También reconoció su responsabilidad en la preparación del falso viaje.
Sergio, enfrentado a los registros bancarios, los mensajes y las declaraciones de los 2 hombres, dejó de sostener que todo era una invención.
La verdad económica apareció poco después.
Durante años había ocultado pérdidas personales utilizando sociedades interpuestas. La operación con Nortia Mobility era su última oportunidad para evitar una ruina que amenazaba con salir a la luz.