La Cincha Cortada Que Cambió El Destino De Jacinta Salazar Para Siempre-lbsuong

Esa tarde llegó una noticia peor.

Tomás había aparecido caminando por una brecha, golpeado y desorientado, pero vivo.

Gabriel fue por él y lo llevó hasta la casa antes de que corriera el rumor por toda la zona.

Tomás tenía el labio hinchado y una marca morada en la mejilla, aunque podía hablar.

Jacinta puso agua sobre la mesa.

—¿Quién fue?

Tomás negó con la cabeza.

—No vi las caras.

—¿Qué querían?

—El cuero.

Jacinta sintió el peso escondido bajo su ropa.

Tomás la observó y entendió que seguía con ella.

—Les dije que Gabriel se lo había llevado.

—Lo sabían.

—Entonces querían saber dónde estaba después.

Gabriel se apoyó contra la pared.

—¿Mencionaron a Severiano?

—No.

Tomás bebió despacio.

—Pero uno dijo algo que no he podido quitarme de la cabeza.

Jacinta esperó.

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