Mateo contestó una sola palabra.
‘Familia’.
En aquel momento ella no insistió.
Ahora la palabra regresaba con otro peso.
—Mateo estaba revisando las cuentas antes de morir —dijo.
Tomás levantó la cabeza.
—Sí.
Jacinta se volvió hacia él.
—¿Lo sabías?
—Me preguntó por tres animales que salieron sin su autorización.
—¿Quién se los llevó?
Tomás tragó saliva.
—Severiano.
El silencio que siguió no necesitó dramatismo.
Solo ordenó las piezas.
Mateo había descubierto movimientos que no reconocía.
Después murió.
La caja con sus cuentas desapareció.
La cincha fue cortada.
Tomás fue desacreditado y despedido.
Jacinta quedó atrapada en un juicio donde Severiano necesitaba su firma antes de que se revisara demasiado.
Pero todavía faltaba lo principal.
Nada de eso probaba quién había cortado la cincha.
Tomás debió leer la duda en su cara.
—Yo no vi a Severiano cortarla —dijo—. Si eso es lo que quieres que diga, no puedo.
Jacinta agradeció, por extraño que pareciera, aquella negativa.
Necesitaba verdad.
No una historia cómoda para reemplazar otra historia cómoda.
—Entonces dime solamente lo que viste.
Tomás respiró hondo.
La mañana de la muerte de Mateo, explicó, lo había encontrado al fondo de la barranca.
La montura estaba lejos del cuerpo.
Cuando subió, recogió la parte rota de la cincha y notó que el borde era demasiado limpio.
No estaba desgarrado en fibras irregulares.
Había una línea profunda y pareja.
Se la mostró al comisario.
Severiano llegó poco después.
—¿Antes o después de que apareciera Lucero en la hacienda? —preguntó Gabriel.
Tomás frunció el ceño.
—Antes.
Jacinta se inclinó hacia él.
—¿Estás seguro?
—Lucero regresó cuando ya estaban levantando a Mateo.
Jacinta sintió un escalofrío.
Durante ocho meses había escuchado que Mateo cayó porque el caballo se espantó y lo lanzó al vacío.
Pero si Lucero había regresado después de que Severiano ya conociera el corte, entonces su cuñado había respaldado públicamente la teoría del accidente sabiendo que existía una pieza que la contradecía.
Eso no probaba que él hubiera causado la muerte.
Sí probaba otra cosa.
Había ayudado a enterrar la duda.
A la mañana siguiente Jacinta tomó la decisión que cambió el curso del conflicto.
No entregaría la cincha a Severiano.