Eso significaba que Javier podía realizar muchas operaciones ordinarias sin ella.
No significaba que pudiera inventar su renuncia.
Mauricio La Torre, perito caligráfico, revisó una copia del documento.
Su conclusión preliminar fue clara.
La firma presentaba diferencias relevantes respecto a muestras auténticas.
Elena, una asociada del despacho de don Esteban, hizo una observación que Lucía necesitaba escuchar.
—No intentes demostrar hoy quién falsificó esto. Primero impide que produzca efectos.
Contactaron con la notaría antes de la cita programada.
El trámite quedó suspendido hasta verificar identidad y consentimiento.
También solicitaron una certificación actualizada al Registro Mercantil.
Lucía seguía siendo administradora.
Aquello protegía una parte.
La otra era más difícil.
Clientes.
Empleados.
Reputación.
Javier había pasado meses diciendo que Lucía se retiraba debido a la enfermedad de su madre.
Una afirmación técnicamente plausible había terminado convertida en falsa noticia empresarial.