Mi hija de seis años dijo que papá llama «esposa» a la señora de la casa azul: la verdad me dejó sin palabras

Esteban le devolvió el saludo con un gesto rápido, casi nervioso.

—Mamá —dijo Lucía, bajándose del columpio—, ¿por qué papá llama esposa a la señora que vive en la casa azul?

El viento dejó de sentirse. Miré a Esteban. Se había quedado pálido, con las manos sobre las cadenas del columpio.

—Lucía, no digas tonterías —murmuró.

—No son tonterías —insistió ella—. Los sábados, cuando vamos con papá a dejarle el pan, él le dice: «Buenos días, esposa». Y ella se pone contenta.

No supe qué responder. Tomé a mi hija de la mano y caminé hacia el auto. Esteban nos siguió sin decir nada. Durante todo el trayecto de regreso, el único sonido fue la radio, tan baja que casi no se oía.
«Prométeme que no me odiarás»

Cuando Lucía subió a su cuarto a jugar, lo seguí hasta la cocina. Esteban se apoyó en la encimera, se frotó la cara con las dos manos y soltó un suspiro tembloroso.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *