Tres meses. Tres meses de infierno grabado en HD.
Valeria empujando a mi madre cuando se tardaba en cruzar la sala. Valeria quitándole el plato de comida y tirándolo al fregadero porque “ya comiste mucho y apestas”. Valeria gritándole “¡Muévete, estorbo!” mientras mi madre intentaba llegar al baño. Valeria escondiéndole las pastillas de la presión en el bote de basura y diciéndole: “Si te da un infarto, mejor. Así nos dejas de chingar a todos”. Valeria riéndose por videollamada con sus amigas: “Ya solo falta que la ruca se muera y me quede con la casa, güey”.
Doña Clara no lloraba. Solo me apretaba la mano, con vergüenza, como si ella fuera la culpable.
Marqué al 911 y puse el altavoz. “Mi prometida acaba de golpear a mi madre de 72 años, es una adulta mayor, está herida, necesito una patrulla y una ambulancia en Jardines de Coyoacán”. Valeria intentó correr a la puerta, pero se tropezó con el bastón roto de mi madre y cayó de rodillas. Así la encontró la policía cinco minutos después. De rodillas, despeinada, llorando ya de verdad, gritando que todo era un malentendido.