Lo que cuenta es mantener una ingesta adecuada a lo largo del día.
Además, ciertas personas con enfermedad renal avanzada, insuficiencia cardíaca u otras condiciones pueden necesitar limitar la cantidad de líquidos. En esos casos, beber más agua de manera indiscriminada no necesariamente es beneficioso.
¿Puede ayudar con el estreñimiento?
La hidratación suficiente puede favorecer el funcionamiento intestinal.
Cuando una persona está deshidratada, el organismo intenta conservar agua, lo que puede contribuir a producir heces más secas y difíciles de evacuar.
Tomar agua por la mañana puede formar parte de una rutina que favorezca el tránsito intestinal, especialmente si anteriormente se bebía muy poco.
Reto beber agua
Sin embargo, no existe evidencia de que el agua tenga que beberse obligatoriamente en ayunas para conseguir ese beneficio.
Cleveland Clinic señala que el agua caliente por la mañana podría resultar agradable para algunas personas, pero existe poca investigación que demuestre ventajas especiales de tomarla caliente en comparación con agua fría o a temperatura ambiente.
Rutinas hidratación personalizadas
¿El agua fría, tibia o caliente es mejor?
Para la mayoría de las personas, la temperatura es principalmente una cuestión de preferencia.
Cleveland Clinic indica que lo verdaderamente importante es mantenerse hidratado y que no existe evidencia convincente de que el agua caliente aporte beneficios extraordinarios frente al agua fría o a temperatura ambiente.
Si una persona disfruta más el agua fría, puede beberla fría.
Si prefiere tibia al despertar, también está bien.
No hace falta agregar limón, bicarbonato, sal ni otros ingredientes para que el agua pueda hidratar correctamente.
¿Cuánta agua debemos beber?
No existe una cantidad idéntica para todas las personas.
Equipos ejercicio físico
Mayo Clinic utiliza como referencia aproximadamente 3,7 litros de líquidos totales al día para hombres y 2,7 litros para mujeres, incluyendo el agua obtenida mediante bebidas y alimentos. Aproximadamente una parte de nuestra hidratación también procede de frutas, verduras y otros alimentos.
Física
Las necesidades pueden aumentar con:
- Ejercicio intenso.
- Temperaturas elevadas.
- Sudoración abundante.
- Fiebre.
- Vómitos o diarrea.
- Embarazo y lactancia.
También pueden cambiar debido a enfermedades o medicamentos.
La American Heart Association recuerda que no existe una cantidad perfecta aplicable a absolutamente todos y recomienda distribuir la hidratación a lo largo del día en lugar de depender de grandes cantidades tomadas de una sola vez.