Cómo saber si probablemente estás bien hidratado
La sed es una señal útil, aunque puede aparecer cuando el organismo ya comienza a necesitar más líquido.
Religión y creencias
Otra referencia sencilla es observar la orina.
Mayo Clinic indica que una persona generalmente está bien hidratada cuando no siente sed frecuentemente y su orina es transparente o amarillo claro. Una orina persistentemente oscura puede ser una señal de que necesita beber más líquidos.
MedlinePlus menciona entre los síntomas habituales de deshidratación la sed intensa, boca seca, menor producción de orina, orina oscura, cansancio y mareos.
Beber demasiada agua tampoco es saludable
Existe la idea de que cuanto más agua se beba, mejor funcionará el organismo.
No siempre es así.
Mayo Clinic advierte que beber cantidades excesivas en poco tiempo puede hacer que los riñones no logren eliminar el exceso suficientemente rápido. Esto puede reducir peligrosamente la concentración de sodio en sangre, una condición llamada hiponatremia.
Es poco frecuente entre adultos sanos, pero puede ocurrir, especialmente cuando se consumen cantidades enormes de agua durante periodos relativamente cortos.
Rutinas hidratación personalizadas
La hidratación debe ser suficiente, no extrema.
Una rutina sencilla para comenzar el día
Para una persona sana, beber un vaso de agua al despertarse puede ser una excelente costumbre.
No porque el estómago vacío transforme el agua en un tratamiento especial, sino porque después de varias horas sin líquidos resulta una manera práctica de comenzar a hidratarse.
Después, la hidratación debería continuar durante el resto del día: con las comidas, entre comidas, durante la actividad física y cuando aumenten el calor o la sudoración.
El NIH recomienda precisamente beber líquidos regularmente y aumentar la ingesta durante ejercicio, calor o enfermedad.
Conclusión
Beber agua en ayunas es saludable para la mayoría de las personas, pero no es una terapia especial.
Reto beber agua
Después de dormir varias horas, un vaso de agua ayuda a comenzar a reemplazar el líquido perdido durante la noche. Mantenerse hidratado favorece la circulación, los riñones, la digestión, la regulación de la temperatura y muchas otras funciones esenciales.
Sin embargo, no existe evidencia suficiente para afirmar que beber agua inmediatamente después de despertar evite un infarto, elimine placas de colesterol, “purifique” la sangre o limpie las arterias.