Olvidó que aquel anciano había pasado más de 40 años construyendo edificios.
Y sabía perfectamente que, cuando una torre se levanta sobre unos cimientos falsos, no hace falta empujarla.
Solo hace falta demostrar dónde está la grieta.
Olvidó que aquel anciano había pasado más de 40 años construyendo edificios.
Y sabía perfectamente que, cuando una torre se levanta sobre unos cimientos falsos, no hace falta empujarla.
Solo hace falta demostrar dónde está la grieta.