Todavía intenté encontrar una explicación razonable.
Quizás era una compañera de trabajo.
Quizás viajarían juntos por el mismo proyecto.
Pero entonces encontré la fotografía.
Julián aparecía abrazando a una mujer de cabello oscuro.
Ella tenía una mano apoyada sobre su vientre, visiblemente embarazada.
Detrás de ambos había una casa de ladrillos rojos.
En la entrada se veía un pequeño cartel con el número 18.
Di vuelta la fotografía.
Y leí:
«Por fin estaremos juntos. Nuestro hijo nacerá en casa».
Me senté al borde de la cama.
Durante varios minutos no pude respirar con normalidad.
Mi esposo tenía otra mujer.
Ella estaba esperando un hijo suyo.
Y ambos viajaban a Londres para comenzar una vida juntos.
Pero todavía faltaba descubrir lo más grave.
El documento que estaba debajo de la fotografía
Cuando volví a revisar la carpeta, encontré una hoja doblada.