El Hombre Sin Nada Que Podía Comprar Veinte Veces El Rancho De Mariana-lbsuong

Mariana levantó una ceja.

—¿Ahora calculas deudas con eso?

Daniel la observó.

—No. Me ayuda a pensar.

Ella soltó una pequeña risa.

Fue la primera que él le escuchó desde aquel día en el patio.

Daniel cerró la regla.

—Podría pagar todo mañana.

Mariana dejó de sonreír.

—Lo sé.

—Y sé por qué no quieres que lo haga.

—¿De verdad?

—Porque si convierto cada problema en algo que mi dinero puede borrar, nunca sabrás si estoy construyendo contigo o simplemente comprando alrededor de ti.

Mariana lo miró largo rato.

—Ahora sí estás entendiendo.

Daniel apoyó la regla sobre la mesa.

—Pero algún día quizá podríamos decidir juntos cuándo usar lo que tengo.

Ella no respondió de inmediato.

Afuera, el viento golpeaba la barrera del noroeste.

La casa apenas crujía.

—Algún día —dijo Mariana.

No era una promesa completa.

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