Aquellas palabras me hicieron comprender que había tomado la decisión correcta.
La frase que confirmó mis sospechas
El operador escuchó parte de la conversación.
—Señora, no responda más. Permanezca alejada de la entrada.
Asentí, aunque él no podía verme.
Entonces escuché que el hombre hablaba en voz baja con la niña.
No pude distinguir todas las palabras.
Pero sí una frase.
—Te dije que esperaras hasta que abriera.
Sentí un nudo en el estómago.
Aquella pequeña no había llegado sola.
Y parecía estar siguiendo instrucciones.
Unos segundos después, alguien movió el picaporte.
Luego escuché un ruido metálico cerca de la cerradura.
Me levanté lentamente.
El operador me pidió que permaneciera en un lugar seguro.
Fui hasta el dormitorio y cerré la puerta.
Desde allí podía escuchar los sonidos del jardín.
Pasos.
Un murmullo.
Después, silencio.