Mi Hija Escuchó Lo Que El Médico Dijo Antes De Declararla Muerta-aurelle - Storysocial010

Era la misma palabra.

Ya no significaba miedo.

—Despacio —le dije.

Ella levantó una ceja.

—Mamá, llevo todo el día obedeciendo gente.

Casi me reí.

Casi.

Fue la primera frase que sonó como ella.

No como una paciente.

No como una supuesta fallecida.

Como mi hija.

Después de descansar, quiso volver a hablar de lo que había sucedido.

Yo le dije que podía esperar.

Ella dijo que no.

—Si me duermo, voy a pensar que otra vez no puedo despertar.

Ahí entendí que sobrevivir a aquello no significaba que el miedo hubiera terminado.

Me senté más cerca.

—Entonces no tienes que dormir todavía.

—¿Te vas a quedar?

—Sí.

—Aunque tarde.

—Aunque tarde.

Su mano se relajó poco a poco sobre la sábana.

Me contó que al principio había sentido el cuerpo pesado, demasiado pesado, y que en algunos momentos no podía distinguir si tenía los ojos abiertos o cerrados.

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